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Day of hunting in the mountains {Runyon F}

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Day of hunting in the mountains {Runyon F}

Mensaje por Aldhara E. Mellows el Lun Abr 16, 2012 9:51 pm

Martes || Clima templado, frío || 14.20 hrs.
Tema reservado para Runyon A. Flamsteed.

Aldhara acababa de despertar. Era tarde, y lo sabía; pero aquella mañana no había tenido ninguna intención de levantarse a tempranas horas del día, así que prefirió faltar a sus deberes y desperezarse cuando su cuerpo se lo permitiese. Prefería quedarse en su cama, y descansar de toda la rutina tan estresante; pues tener un hermano al qué cuidar, era realmente agotador. Ayudarlo, cuidarlo, aconsejarlo, cuidarlo. Sí. Bastante exhaustivo, debía admitir. Claro que ella no se preocupaba mucho por hacerle sentar cabeza a Sebastian. Aldhara sabía que, con su hermano, ella estaba curada de todo espanto.

Se metió con velocidad entre sus vaqueros desgastados y una camiseta con una lengua roja, de color negro, que debió haber visto tiempos mejores, pues ahora estaba más bien, gris y con la lengua rosa; para salir tranquilamente hacia el exterior de su casa, a ver a quién encontraba como compañía. Aquel día era martes, por lo que estaba casi segura de que no encontraría a muchas personas en las calles del Distrito. Solo algunas mujeres que salían a hacer un recortado mercado, que poco había tenido el agrado de conocer. Supuso que todos estarían en el colegio, trabajando o quizás, viendo cómo le darían comida a todas esas bocas en casa, qué alimentar.

Con pesar; Aldhara decidió salir a buscar alimentos; pues no tenía nada más productivo qué hacer. Con lo perezosa que era para caminar, y el hecho de que estaba sola por su mera culpa -pues nadie le habia ordenado a quedarse durmiendo hasta tarde-; el camino hacia el bosque fue mucho más largo de lo habitual. Quizás si se hubiese despertado temprano, hubiese obligado a algun amigo, a ir con ella; pero ahora que lo veía, el bosque estaba cerca. Unos metros y llegaría. Apresuró el paso, con ganas renovadas, y se dispuso a entrar en la alambrada. Pero la verdad, es que desistió de aquella idea, en cuanto supo que aquella especie de reja, estaba electrificada. Las cosas parecían ponerse cada vez más estrictas, a medida que el Capitolio cambiaba su régimen. Su único recurso ahora, eran las montañas, y esperaba que ésta, no estuviese rodeada de Agentes de la Paz.

Las montañas estaban algo cercanas al Bosque. Demasiado, para ser exactos. La única ventaja, era que no tenía ninguna alambrada electrificada, pues a nadie en su sano juicio se le ocurriría pisar aquel lugar, tan lleno de animales venenosos. Aldhara solía entrar al Bosque, por allí, cuando la reja tenía electricidad, aunque nunca se había metido sola. Comúnmente iba acompañada de Tabitha o Dimitri. Pero si quería encontrar comida para aquella tarde, debía darse prisa en cruzar las montañas.

Una vez allí, y armada con algún cuchillo que se había metido por dentro de los vaqueros; corrió montañas dentro, dispuesta a adentrarse un poco para poder dar caza a algún animal que sirviese de alimento. Quizás una iguana, o... Asco. Aquello sonaba realmente mal. Pero tampoco es como si tuviese muchos animales para escoger. Quizás, con suerte, podría cazar un conejo o dos. Si llegaba a un nuevo distrito, claro. En el Distrito 4, no es como si abundasen aquellos animales.


Off. Qué post más extraño, el que ha salido e__é





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Re: Day of hunting in the mountains {Runyon F}

Mensaje por Runyon A. Flamsteed el Miér Abr 18, 2012 3:39 pm

El bosque empezaba a cobrar vida de pronto, los pájaros salvajes empezaban a cantar esas raras canciones, podías escuchar algunas ramas crujiendo bajo el peso de algún animal, los rayos del sol empezaban a asomarse por el oriente y la brisa empezaba a ser más fresca. Conocía las montañas y el bosque del Distrito 2 como la palma de mi mano, reconocía los caminos como conocía cada cicatriz de mi cuerpo, estaba tan acostumbrado a estar ahí que para mí no existía el tiempo ahí. Había salido de casa alrededor de las tres de la mañana, con una mochila en mis hombros y sabiendo que quizá tendría suerte en cazar algo en el bosque o en las montañas y así podría tener mi desayuno. Había tenido que cruzar la alambrada – que todavía no estaba electrificada a esas horas- y me interné al bosque sin duda alguna. Ahí había encontrado mi desayuno, un conejo blanco de buen tamaño; había prendido un fuego y lo había cocinado. Después seguí mi camino hasta la montaña, en donde entrenaría aquel día. Sabía que bien podía entrenar en el bosque, pero últimamente me había encontrado varias personas rondando por el lugar en busca de comida o entrenando al igual que yo. Yo no era de los que les gustaba estar en compañía de gente desconocida y menos cuando entrenaba.

Cuando por fin estuve en la montaña voté mi mochila cerca de unos arbustos y empecé a ejercitarme. Así fue por horas, alternaba entre abdominales, sentadillas, lagartijas y corrí por alrededor de dos horas. Por último lancé unos cuantos cuchillos que llevaba en la mochila y al final estaba tan cansado que solo me recosté en el suelo para tranquilizar mi temperatura y mi respiración, el suelo se sentía frío contra mi espalda y tenía unas enormes ganas de dormirme ahí mismo, aunque sabía que tenía que volver a casa. Hacía varios días que no iba a la escuela al igual que muchos habían echo ya que después de que habían anunciado que los “Juegos del Hambre” volverían con todo su esplendor, muchos se habían puesto a entrenar. Al menos yo tenía la ventaja de que había entrenado desde crío gracias a las supersticiones de mi padre. Con cierto pesar me levanté y empecé el descenso de la montaña, lo cual resultó algo más difícil. Me costó alrededor de 1 hora llegar al alambrado del distrito, el cual había sido instalado recientemente, para mi suerte seguía sin electricidad y pude pasar. El reloj de la plaza principal me avisó que era las 12 del día así que sin más me dirigí a mi casa. Al llegar un buen baño me esperaba, me puse ropa nueva, bajé hasta la cocina para comer algo más y después me dirigí a mi cuarto para dormir un poco.

De pronto me acordé de algo: había dejado mi mochila en aquellos arbustos. Por unos segundos me quedé helado, estático en el mismo lugar donde me había quedado: en esa mochila estaba uno de mis mejores set de cuchillos. Mordí mi labio inferior y me olvidé de la dichosa siesta que había estaba a punto de tomar, salí corriendo de casa como si alguien me estuviera persiguiendo, llegué hasta la cerca, la crucé y seguí corriendo por el bosque hasta llegar a los inicios de la montaña. Mi respiración estaba agitada y sentía los músculos de las piernas algo engarrotados, a pesar de todo seguí el ascenso a la montaña y fue cuestión de media hora para que por fin visualizara los arbustos y junto a ellos mi mochila. Solté un suspiro de tranquilidad cuando tuve la mochila en las manos; la abrí y empecé a revisar que todo estuviera dentro, efectivamente los cuchillos estaban ahí. De pronto escuché unos ruidos detrás de mí, aunque no sabía si se trataba de un animal o de una persona, con rapidez saqué el primer cuchillo de la mochila y me giré. Si era un animal salvaje no iba a estar desarmado aunque no me atreví a lanzar el cuchillo por temor de que fuera una persona inocente.

Off: Lamento la tardanza. A mi también me salió un post todo churro Laughing




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Re: Day of hunting in the mountains {Runyon F}

Mensaje por Aldhara E. Mellows el Miér Abr 18, 2012 8:10 pm

Miró a su al rededor, y con algo de rapidez, sacó el cuchillo, que quedó justo en el corazón de un conejo que estaba detrás de ella. Sacó el cuchillo, y lo limpió con algunas hojas cercanas; para luego ponerlo a asar en el fuego que había creado dentro de las Montañas. Para su suerte, aún no había conseguido ningún peligro en aquella zona, así que podía estar tranquila, comiéndose su conejo, que a raíz de que estaba famélica, le parecía lo más divino que había probado en toda su vida.

Una vez con el estómago lleno, se subió a un árbol, segura de que cerca, había escuchado algunos pájaros ululando por allí. En efecto, encontró un par a los que les tiró el cuchillo, rajándoles el cuello, y dejándolos sin vida. Sinceramente, eso se consideraba maltrato animal, y aunque le daba pena por aquellos seres vivos; lo sentía mucho por ellos. Primero estaba su vida, y la de su hermano. Luego la de otros seres. Si no hacía aquello, ni ella ni Sebastian comerían, pues poco les importaba a los del Capitolio, una muerte más de las múltiples que abundaban. Intentó quedarse un rato allí arriba, disfrutando de la vista que tenía; pues desde aquella altura, se lograba vislumbrar el bosque y algo del Distrito cercano. Supuso que sería el 3, o cuando mucho, el 2. No se había alejado tampoco, tanto del suyo ¿o sí?

Dándose cuenta que se había quedado algo tildada, bajó del árbol, rasgándose algo de la camiseta que se había puesto para ir a cazar. Maldijo por lo bajo y recogió los animales que había matado, para meterlos en la bolsa que había traído, y esconderlos en su mochila. Volvió a limpiar el cuchillo, y sacó otro más por si acaso se presentaba un inconveniente y tendría que soltar uno, para protegerse.

Caminó por entre los árboles y piedras grandes; intentando acomodar el deterioro que tenía su camisa, ahora. La única que verdaderamente le gustaba, pues era bastante fresca y cómoda, para hacer todos los deberes del hogar. Y ahora estaba, prácticamente estropeada. Cuidó de no seguirla dañando con nada, pues cuando llegase a su casa, estaba segura que tendría que cocerla para que aguantase un poco más. No podía permitirse comprar otra. No cuando tenía cosas más importantes en mente, como la comida o el techo. Cosas verdaderamente importantes para su subsitencia.

Suspiró y siguió su camino; mientras intentaba no pisar muy fuerte, para no espantar a los animales suculentos. PEro lo cierto es que ya llevaba más o menos unos quince minutos caminando, y no se había encontrado con algún otro conejo, como el que se había comido anteriormente. Atribuyó aquel percance a la hora, pues el sol estaba mucho más alta y más caliente de lo normal. A los animales no les gustaba el sol picante y que emanace tanto calor, por lo que preferían esconderse en lugares con sombra y frescos. Por suerte, del conejo anterior, había guardado una parte, así que si no conseguía otro, llevaría ese a casa, y al día siguiente volvería a por más; para la semana.

Dio unas pisadas más, poniendo especial atención aún, a su camisa rasgada; sin darse cuenta de en donde pisaba; hasta que encontró un cuchillo bastante cerca de su rostro. Miró, manteniendo la respiración, al poseedor del arma, e intentó no soltar el aire pesado que había retenido.

- Ten cuidado de en donde va a parar ese cuchillo -Comentó, poniendo su mano en el bolsillo de su pantalón; justo donde estaba el suyo. No se podía confiar en todos ¿cierto?





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Re: Day of hunting in the mountains {Runyon F}

Mensaje por Runyon A. Flamsteed el Mar Abr 24, 2012 11:48 pm

El ruido de las pequeñas ramas rompiéndose bajo el peso de algo o alguien había sido demasiado real para haberlo imaginado. No sabía a qué me iba a enfrentar, si era un animal salvaje lo peor que podía esperar era un oso o alguna creación del Capitolio: un muto. ¿Cuántas veces no había escuchado sobre las diferentes creaciones? Sabía que después de la caída de Snow el gobierno había tratado de eliminar a toda mutación, aunque era obvio que muchos “seres” como esos – si es que podían ser llamados así – aún andaban por las tierras inhabitadas que existían entre distrito y distrito. A un animal salvaje normal uno simplemente lo mataba… con un muto no podías correr con la misma suerte; estos estaban diseñados para atacar hasta matar a su víctima y eran bastante fuertes; todos los cuchillos que traía en la mochila no me iban a ser suficientes. Si era una persona que había querido atacarme por la espalda no se iba a ir tan fácil y mucho menos salvo y sano. Una de las cosas que odiaba era el juego sucio, si me iban a atacar que me atacaran viéndome la cara, no como unos cobardes.

Pero estaba pensando demasiado rápido, adelantándome a los hechos. Mi mano se había aferrado con fuerza al cuchillo y ahora podía ver que no era un animal quien había estado detrás de mí, sino una persona. Y no cualquier persona, sino una chica y la conocía. Cabello café oscuro y sedoso, facciones delicadas y finas, con esa nariz suya que parecía ser la de un duende o un ser místico, alta y de cuerpo curvilíneo. No pude evitar recortarla con la mirada como cerciorándome de que en realidad fuera ella, ya que… ¿Qué demonios hacía aquí? Según recordaba ella pertenecía al Distrito 4 y eso si no me equivocaba. Levanté una ceja ante la sorpresa de ver el deterioro de la camisa que ella llevaba encima; era mejor que de una vez la tirara ya que no parecía que fuera a aguantar mucho más. Empecé a buscar en mis memorias en busca de la primera vez en que la había visto y por supuesto cuando nos habíamos conocido. Para ser sinceros no recordaba dónde había sido y tampoco lograba acordarme de su nombre por el momento. ¿Aldia?

Su voz fue como las campanillas que me hicieron salir de mis pensamientos; su mano se había dirigido al bolsillo de su pantalón, donde podía deducir que llevaba un cuchillo gracias a la silueta que podía ver contra la tela. La miré con un poco de desconfianza aunque segundos después bajé el cuchillo y al igual que ella lo puse en el bolsillo derecho de mi pantalón.

- Buenas tardes, Mellows – la saludé con una pequeña sonrisa irónica y recordando su apellido de repente - No te preocupes, no planeaba lanzarlo – le contesté al mismo tiempo en que me agachaba de nuevo para cerrar mi mochila y colgármela al hombro - ¿Cazando? – pregunté con tono casual ya que no imaginaba que más estaría haciendo ella en las montañas. Mellows era una de las pocas personas a las que trataba con “educación” o al menos me controlaba en cuanto a mis comentarios sarcásticos. ¿La razón? Ni siquiera yo mismo lo sabía, me había agradado la actitud de la chica y no veía la razón por la que tenía que usar el sarcasmo con ella… tan seguido.




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Re: Day of hunting in the mountains {Runyon F}

Mensaje por Aldhara E. Mellows el Sáb Abr 28, 2012 5:10 pm

Intentó, por todos los medios, controlar su respiración. Y es que el efecto que había causado en ella, la cercanía con aquel cuchillo, era de esperarse: Susto. Y no, porque le tuviese miedo a los cuchillos, sino porque sabía que el chico podría fácilmente rebanarle el cuello, si así lo quisiera. Por suerte no lo quería ¿verdad que no?

Asintió con la cabeza, a modo de saludo, intentando sonreír. Le parecía algo extraño, que se hubiese acordado de su apellido, cuando tampoco es como si se viesen muy seguido. Ella tenía buena memoria, y no olvidaba tan fácilmente los nombres, pero aún así, le costó un poco adivinar cuál era. Sabía que comenzaba con la letra R, y de hecho tenía cara de ser ‘R…’.

- Eso espero… Runyon -Murmuró bromeando, quitando su mano de su bolsillo; y logrando recordar su nombre de pila-. Sí, intentaba cazar… Claro que, hacerlo en el bosque es mucho más fácil -Se quejó, sincerándose.

En el Bosque del Distrito 4, al menos; podía encontrar muchísimos animales a cada momento; pero en las montañas era algo más complicado. Hallar un conejo era todo un logro, y con la rapidez con la que andaban los animales aquellos, era toda una proeza, poder matarlos. Ella, al menos, había logrado hacerse con uno, pero no tuvo mucha suerte más en todo el tiempo que llevaba allí.

- ¿Y tú? No parece que estuvieses cazando, la verdad -Comentó, mirando su aspecto. Runyon, como había recordado su nombre; era un chico que, a pesar del hambre que se pasaba en todos los Distritos, aunque algunos más que otros; tenía un cuerpo formado y desarrollado, por lo que estaba segura que nadie en su sano juicio se metería con él. Quizá por lo mismo, ella no era borde con él, cuando le entraba su mal humor. Una de las veces que lo vio, con anterioridad; lo había visto presentable y hasta, se podría decir, guapo. Pero en aquel momento, aunque no se veía mal, estaba algo sudado y con aspecto cansado. Y, a juzgar por ello, parecía más bien que hubiese estado entre…nando.

Claro. Runyon era del Distrito 2. Uno de los Distritos profesionales, con respecto a los Juegos del Hambre.


Off. Lamento la tardanza._. Las clases son un asco xD
Además que... Por dióh, estar sin internet me consume (?
Golpéame si deseas e__é no ha sido uno de mis mejores post xDD





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Re: Day of hunting in the mountains {Runyon F}

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