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Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

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Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Invitado el Lun Abr 02, 2012 2:11 pm

Abro un ojo y luego el otro lentamente para encontrarme con un techo de madera vieja, por donde unos cuantos rayitos de sol se colaban y me lastimaban la vista, asíq ue hago una horrible mueca antes de taparme la cara de nuevo con las cobijas. No queria ir a clases, era lo menos que quería hacer. Ese día tenía todo el día de Historia, es decir, hablar sobre como era todo antes de que los Distritos se rebeleran ante el Capitolio, y como el Capitolio creo a los mutos, los Juegos del Hambre y todo eso, pero bueno, ya me lo sabía de memoria, era hablar sobre la misma cosa que hablabamos todos los días. Una pérdida completa, según mi no popular opinión.

Me levanté soñoliente y con pereza, pues bien odiaba levantarme temprano, era una tortura para mi, era simplemente agotador. Me mire en el espejo y me di cuenta de que tenía unas cuantas ojeras. Debía de parar de ir a entrenar en las horas de madrugada. Bosteze de manera inmoral, pero ¿qué importa? Nadie me estaba viendo y a nadie le importaba. Me di una ducha fría para ver si me levantaba. Despues de la ducha, me dedique a secarme y ponerme la ropa. Unos vaqueros lisos, una blusa de cuadros de botones y mandas cortas. Y unas botas militares, como siempre solía llevar. Me había llevado el cabello suelto y mojado.

Cuando bajo a desayunar, la señora Stonem me sonrié y me da un pedacito de pan y me lo hago practicamente deborado. Jared y Henry, mis hermanastros se van a trabajar, menudos suertudos. No tienen que ir a la escuela más. Solamente Jared se salvaba de la cosechja, yo y Henry entrariamos en el sorteo. Termino de desayunar pronto, me despido de la señora Stonem y me largo de la casa, caminando para llegar a la escuela. Estando a unos cuantos metros de la escuela, me desvió ligeramente hacia el este, silbando. Ni coña iría a la escuela. Me metí las manos en los bolsillos y cuando me di cuenta, estaba en la plaza del Distrito. La plaza esta vacía, pues claro, se suponía que los jóvenes estabamos estudiando, y los mayores trabajando. Me senté en una banca, esperando a que algo entretenido sucediera.

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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Runyon A. Flamsteed el Lun Abr 02, 2012 2:53 pm

El sol se infiltra de lleno por la ventana, mis ojos aún no se han ajustado a la luminosidad y me empiezan a arder, haciendo que mis manos vayan directo a cubrirlos. Mi cara se transforma en una mueca de dolor y disgusto al sentir como si mis ojos fueran atacados por mil agujas finas, sé que solo es por haber parpadeado tan rápido y que el sol no tiene nada que ver pero aun así me cubro de los rayos del sol con la delgada cobija que cubre mi cuerpo. Puedo sentir el aire fresco que también entra por la ventana pero a éste lo recibo con una sonrisa en la cara, al menos mis mejillas encendidas y mis ojos tienen algo fresco con que calmarse. Con cierto enojo me levanto de la cama y me dirijo a observar por la ventana: aun es de madrugada, el aire huele a mañana y al típico olor a polvo que desde siempre infesta al Distrito 2, las nubes en el cielo son de un color azul profundo gracias a que el sol no ha salido del todo. Quiero volver a acostarme y dormirme pues la noche anterior me había quedado hasta las 12 am entrenando, haciendo lagartijas y sentadillas como un maniático pero sé que tarde o temprano mi madre vendrá a recordarme que ya es tarde para la escuela.

- Runyon, apúrate que llegas tarde – le escuché decir a mi madre atreves de las paredes de la casa como si con el solo pensamiento la hubiera llamado.

- No tardo – le contesté con una mueca en la cara, preguntándome porque tanta prisa en ir a una escuela en donde no te enseñan nada más de lo que ya todos sabíamos y la estúpida historia de Panem, algo que se me hace absurdo que “aprendamos” siendo que cada año nos repiten la misma historia.

A pesar de que sé que mi madre se enojará, me doy otro momento para recostarme en la cama y sentir el frío pegar en mis mejillas, me estiro un poco y después de unos buenos cinco minutos de descanso me levanto sin muchas ganas. Para ese rato mi madre ya esta aporreándome la puerta, diciéndome que no llegaré a la escuela. ¿A quién demonios le importa? Sin embargo cierro la boca y empiezo a vestirme con la típica ropa: unos pantalones, una camisa blanca y unos zapatos negros, ni siquiera me molesto en arreglar mi cabello. Cuando salgo del cuarto mi madre ya tiene mi mochila gris entre sus manos. Suspiro mientras ella empieza a darme otro sermón de lo importante que es la escuela y… “Bla, bla, bla, bla”, eso es lo único que escucho cuando ya estoy fuera de casa. Camino en dirección recta, por el camino que esta la escuela, sabiendo que mi madre me está viendo desde la puerta de la casa. Sin embargo en cuanto oigo el portazo, avisándome que ella se ha internado en la casa de nuevo, salgo corriendo en dirección contraria, aferrando mis manos en la mochila gris para que ésta no se caiga de mis hombros. Mis pies se mueven con agilidad y aunque la calle está un tanto llena de gente, la esquivo con facilidad, para algo me tenía que servir el entrenamiento. Antes de lo planeado, y para mi sorpresa, me encuentro frente a la plaza, la cual se encuentra vacía, ¿o debería decir casi vacía?

Se supone que todos deberíamos estar en la escuela y los demás en las fabricas o haciendo algo más con sus patéticas vidas pero ahí me encuentro yo, en la plaza del Distrito 2 y en una de las bancas, como si estuviera esperándome se encuentra Wanda Stonem. No podía pedir más y tampoco era que me sorprendiera, ya varias veces habíamos coincidido al saltarnos la escuela. Sin pensarlo dos veces empiezo a andar en la dirección en donde se encuentra y cuando me encuentro frente a ella alzo una ceja.

- Quien iba a pensarlo – dije con sarcasmo – La famosa señorita Wanda Stonem. ¿Saltándote otra vez las clases? – pregunté, tratando de imitar el tono de la maestra que daba clases en la escuela. Después solté una carcajada y me senté en la misma banca, aun viéndola.




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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Invitado el Lun Abr 02, 2012 4:24 pm

Si bien en la plaza nunca había nada interesante, nada de nada. Era aburrido, pero bueno, si iba a la escuela me aburriría mucho más, si me iba para el centro de entrenamientos, me devolverían porque era tiempo de estar en la escuela, si me iba a las montañas, bueno, no era mala idea, pero tenía una flojera increíble y había echo mi entrenamiento matutino a las tres de la mañana, por lo que entrenamiento no me hacía falta, o al menos no desde mi punto de vista. El señor Stonem de seguro ya habría llegado al trabajo junto a Henry y Jared, mis hermanastros, mientras que la señora Stonem debería de andar haciendo las comprar, que, gracias al cielo, quedaban lejos, pues si me hubiera pillado en medio de la plaza sentada haciendo nada, en vez de estar en clases quemandome el cerebro, me hubiera echado toda la hablada sobre la responsabilidad de los jovenes y esa cosa.

Esta a punto de irme de ahi cuando una voz tremendamente conocida, sarcástica y divertida me saco de mi pequeño gran trance. Mire hacía arriba para toparme con la cara de Runyon Flamsteed. Un chico un años mayor que yo, con el que había coincidido mucas veces para saltarme las clases, o a veces lo veía en los entrenamientos. Alce mucho las cejas al escuchar su comentario, imitando perfectamente a la profesora de Historia, a la que se supone que debo de estar escuchando en esos momentos, pero eso me importaba un bledo. Mire hacía todo lando, comprobando que no hubieran moros en la costa, como cuando solía ser niña. -¿Famosa? Me alagas Flamsteed.-dije de una manera igualmente sarcástica y soltando una sonrisita de medio lado, y haciendo un poco de campo en la banca, para que Runyon se sentará, claro, si se le pegaba la gana de hacerlo.

Si bien, saltarme clases no era nada nuevo, de echo, se podría decir que era una verdadera sorpresa cuando iba a clases, pero es que simplemente me parecía una pérdida de tiempo increíble, la escuela. -Yo, siempre.-dije sonriendo orgullosa de saltarme las clases. Desvié mi mirada hacía la vacía plaza. -¿Está vez porqué te saltaste clases? ¿Por pereza?.-pregunte con curiosidad mirando al muchacho junto a mi. Pues bien, podrían haber muchas causas para haberse saltado clases. Me puse a jugar con mi maletín de color celeste que descansaba en mi regazo, con un libro y un lápicero que no utilizaría ese día, y quizás tampoco el segundo.

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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Runyon A. Flamsteed el Lun Abr 02, 2012 4:55 pm

No era para nada sorprendente viéndola fuera de clases y mucho menos era una desconocida para mí, pero eso me había acercado a ella tan sarcásticamente; no era una simple conocida sino que la consideraba una de mis amigas. ¿De cuántas no habíamos escapado juntos? ¿Cuántas veces no me había encontrado en los entrenamientos? Su característico cabello rubio caía en cascada por su espalda y por su pecho, por sus marcadas facciones deduje que había estado pensando algo antes de que yo le hablara pero ahora sus cejas se alzaban y sus ojos verdes miraban a ambos lados, asegurándose que en la plaza solo nos encontráramos nosotros. Su respuesta ante mi primer comentario me hizo sonreírle de lado, como si ella se fuera a sentir alagada por esas palabras, siendo que había personas que le decían cosas más halagadoras, aunque había notado el tono sarcástico en su voz.

- No seas modesta, Wanda. Eres demasiado atractiva para que unas simples palabras te alaguen. Ya deberías estas acostumbrada – le dije con ironía al mismo tiempo en que me había sentado a su lado, dejando la mochila en el suelo, al lado de la banca. Sabía que el acento que había adoptado segundos antes le había traído a la memoria a la maestra de Historia, una señora ya algo mayor y que solo se dedicaba a decir lo mismo una y otra vez. Yo imaginaba que de tanto repetirlo ya hasta se sabía todo de memoria y seguramente no necesitaba los libros para la clase.

Alcé una ceja cuando escuché su respuesta a mi pregunta; el orgullo bien se le podría estar desparramando por la boca como agua. Aunque no era algo nuevo de ella, a decir verdad. Ya me había acostumbrado y obviamente me encantaba que ambos tuviéramos ese orgullo de hacer lo que nosotros quisiéramos a la hora que deseáramos, sin reglas. Cuando escuché su pregunta resople, ya que se me hacía algo ilógico que preguntara. ¿Por qué más lo estaría haciendo? Cierto era que varias veces me había saltado las clases por el entrenamiento pero viéndome con mochila en mano y en plena plaza no era lógico que se pensara que iba a ir a entrenar.

- No, me salté las clases para no verte pero no he tenido suerte y te he encontrado precisamente aquí – dije con sarcasmo mientras negaba con la cabeza – Obviamente por pereza, Stomen – dije como si fuera lo más obvio del mundo, encogiéndome de hombros – Supongo que lo mismo te ha pasado a ti ¿no? Sino estarías entrenando – dije, lo último en un susurro ya que se suponía que nadie entrenaba para los Juegos del Hambre aunque todo el mundo sabía que algunos chicos y chicas del distrito 1 y 2 lo hacían.




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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Invitado el Mar Abr 03, 2012 10:38 am

Bueno, Runyon no era prescisamente un desconocido, todo lo contrario, eramos lo que se podría llamar "amigos" un término poco mún en mi vocabulario, pero dale, en alguien tenía que confiar despues de tantos años de existencia. No se como pero siempre, o bueno, casi siempre nos topabamos cuando nos saltabamos clases, y más de una vez haciamos una que otra broma pesada a la profesora de Historia que tanto nos mortificaba la vida, pero eso era la escuela, una mortificación de vida completa. Y a pesar de que la señora Stonem siempre me daba charlas y sermones de que la escuela era importante, nunca le veia el sentido, o si quiera algo que pudiera servirnos una vez que estabamos fuera de la escuela, donde pasariamos a fabricar armas o convertirnos en agentes de la paz. Personalmente, prefería ser un agente de la paz.

-Pero bueno, no creo que cuando vez a una chica linda, no le digas algo parecido, Flamsteed.- dije sonriendo de medio lado y alzando las cejas un poco. Runyon era un mujeriego, bueno, no mujeriego, pero si siempre se la pasaba coquetando con las chicas lindas del Distrito. Y en verdad, era atractivo, no lo podía negar. Volví a mirar la plaza.-Ni si quiera en la plaza puedes encontrar algo divertido.-dije soltando un bufido. Me había saltado clases para poder hacer algo diferente, llego a la plaza y esta casi solo, eso era mala suerte, o bien, malas elecciones, pero bueno, pase de estar completamente sola en una banca de la plaza, a estar con lo más parecido que tenía a un amigo, eso era un avanze.

Me encogí de hombros al notar su sarcasmo en su comentario sobre el porqué falto a clases ese día.-Pues tu suerte es pésima porque te apareceré hasta por la sopa.-dije en tono algo mandón, pero divertido a la vez, pues aunque fuera cierto que no asistiera a clases para no ver mi cara, su suerte estaba completamente al revez. La suerte es algo en lo que nunca se debe confiar.-Bueno, de igual manera, entrene en la madrugada.-dije encogiendome de hombros. Se supone que ya no se debe entrenar, al menos no para los Juegos del Hambre, que ya no existían, pero volverían, eso decía yo. Pero era obvio que los del Distrito 01 y el Distrito 02 seguiamos entrenando. -¿Has mejorado el lanzamiento de cuchillas?-pregunté con curiosidad y en un tono bajito, pues nos especializabamos depende de cada habiliadad. Yo por el ejemplo, el lanzamiento de cuchillas, el tiro al arco y el cuerpo a cuerpo, eran mis especilidades. Sabia utilizar una espada, pero Runyon, que era experto, por ejemplo me haría papilla en un segundo, si me ponía a usar la espada, claro.

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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Runyon A. Flamsteed el Mar Abr 03, 2012 1:32 pm

Se podía decir que era un secreto a voces. Todos sabíamos que años pasados, cuando los Juegos del Hambre estaban en su auge, los chicos y chicas del Distrito 1 y del Distrito 2 entrenaban desde críos para ser profesionales y éstos fueron los distritos que más vencedores y seguidores tenían. Para nuestros tatarabuelos era como un “deporte” que no se podían perder, un “deporte” que –si un tributo del distrito 2 ganaba- no solo traía gloria y dinero, sino honor a todo el distrito. Uno de esos fieles seguidores era mi padre, quien me había entrenado desde los cinco años para ser un tributo ejemplar porque él tenía esperanza de que algún día lo juegos regresarían con todo su esplendor. Y al parecer no se había equivocado; con el cambio de presidente y de vicepresidente todo el mundo sabía lo que estaba a punto de pasar: Los Juegos del Hambre regresarían y yo estaba más que preparado para éstos. Sí, se suponía que no debíamos estar preparados pero nadie decía nada.

- Creo que empiezas a conocerme mejor – dije con una media sonrisa cuando la oí decir que yo les decía a todas las chicas guapas algo parecido a lo que le acababa de decir. Tenía razón y no lo negaba – Exacto, ni siquiera en la plaza puedes encontrar algo divertido hoy en día. Supongo que es por la hora, ya todo el mundo debe estar haciendo algo con sus vidas tan aburridas – dije con desdén - ¿En la sopa? – pregunté con fingido terror – No gracias, no he llegado al canibalismo – bromeé.

Cuando escuché que había estando entrenando en la madrugada me pregunté como demonios estaba tan fresca. Ya desde hacía años que me había acostumbrado a entrenar a toda hora pensable pero aún amanecía con los típicos signos de no haber dormido toda la noche.

- Me ofende que lo preguntes – le dije con sarcasmo y con fingido dolor – Te enseñaría mi avance pero no siempre traigo cuchillas conmigo – dije soltando una carcajada y sin dudarlo dos veces ya que confiaba en Wanda. Sí, era una de esas pocas personas en la que llegaba a confiar - ¿Y qué me dices de ti? ¿Algún avance con esa cosa inservible a la que llamas “arco”? – pregunté. Ya era sabido mi desprecio a esa cosa que llamaban “arma” pero que para mí no era un nombre apropiado ya que –en mi opinión- no servía para matar apropiadamente.




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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Invitado el Mar Abr 03, 2012 8:43 pm

Entrenar de madrugada era un suicidio para muchos, incluido entre ellos Runyon, que bien sabia que yo, que lo que más odiaba era levantarse temprano y no importaba que tan tarde o que tan temprano se levantara, siempre tendria cara de sueño. Yo, tenia que admitir que era una peresoza de primera, y que odiaba levantarme temprano, pero cuando se trataba de entrenar, la hora era lo que menos que importaba. Se suponía que los Juegos del Hambre ya no existían, que era caso perdido. Pero el señor y la señora Stonem me habian dado muchas razones para sospechar que algun día se volverian a realizar, llevandosé a así a no preparados tributos del Distrito, pero claro. Todos entrenabamos para tales cosas, sean que sucedieran o no. Daba igual, entrenar para sobrevivir era la clave. Continuar respirando y que tu corazón no parara de latir.

Sonrei de manera orgullosa cuando dijo que lo comenza a conocer, aunque cualquiera, por mas ajeno que fuera de Runyon, sabía que era un coqueto con cualquier chica bonita que se pusiera en frente, no era necesario ser inteligente para saberlo bien. -De igual manera, deberían de haber mas actividades, que si no, todos moriremos del aburriento y nadie se dará cuenta.-dije encogiendome de hombros. La plaza era grande, pero se veia inmensa estando tan sola, tan desierta. -Titus-dije sonriendo, y recordando que una vez en Historia nos habian hablado de Titus, un tributo que habia cometido el canabalismo en plenos Juegos del Hambre, o Enobaria, si mal no recuerdo, una vencedora de nuestro Distrito, que mató a su enemigo, haciendole el cuello pedazos con sus dientes y que despues le pidio al Capitolio que se los puntearan. Que miedo.

Me encogí ligeramente de hombros, pues ambos teniamos habilidades diferentes a decir verdad. Pero no se si su comentario era porque sabia que yo andaba cuchillas en la mochila. Alzé mucho las cejas. -Pues es tu día de suerte. Hoy me dio por traerme la colección de cuchillas.-dije mientras abría mi mochila y sacaba un set de veinte cuchillos, desde el tamaño de los de la cocina, hasta una navaja, de todas dormas, perfectas para matar, en mi opinión. Mi instinto me decia que debai de estar preparada, y siempre lo estaba. -Los arcos, son bastante útiles, y más si tu enemigo es mejor en el cuerpo a cuerpo que tu. No necesitas acercarte, y así te salvas el pellejo.-dije algo escandalizada y volviendo a mi parte paranoica. El arco era un arma útil, aunque sabía que esa arma sacaba de quicio a Runyon, nadie sabe porque.

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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

Mensaje por Runyon A. Flamsteed el Mar Abr 03, 2012 10:19 pm

“Deberían haber más actividades” esa parte de su comentario no hacía más que hacer eco en mi cabeza y desencadenar una serie de pensamientos que no acababan. Era cierto, si en el Distrito 2 no se hacían más actividades pronto estaba seguro que no íbamos a morir de hambre o de frío como en el pasado lo hacían las personas de casi todos los distritos sino que moriríamos de aburrimiento como unas almejas, sin hacer nada divertido. Pero eso estaba a punto de cambiar ¿o no? Todo el mundo sabía de los cambios que estaban a punto de cambiar con el nuevo presidente y la nueva vicepresidenta, pronto el Distrito 2 tendría algo con que distraerse y divertirse. Solo tendríamos que esperar a la Cosecha y yo quería ser parte de los que les daría diversión y honor.

- Pronto tendremos diversión, Wanda. Solo tenemos que esperar –dije con una pequeña sonrisa cómplice – Exacto, en toda caso si te encontrara en la sopa sería Titus – agregué en tono burlón ya que ella había mencionado a Titus, el tributo que se había echo, de alguna manera, famoso por su canibalismo aunque no había llegado a ganar. Por medio de la escuela y en especial por mi padre es que sabía esa información; incluso también recordaba a la otra chica: Enobaria, de nuestro distrito quien ganó con la clásica alianza entre profesionales, y mató uno casi al final cuando le abrió la garganta con sus dientes. Esto fue lo que la dio a conocer más tarde. Se alteró los dientes quirúrgicamente, para que terminasen en punta y quedasen recubiertos de oro como forma de recordar cómo había ganado. De mi parte eso ya lo consideraba algo… maniático, aunque suponía que cualquier humano podía llegar a tales extremos con tal de seguir viviendo pero yo no me creía capaz de llegar a eso. Podía matar, sí, pero jamás llegaría al canibalismo.

- ¿Es en serio? – pregunté sin creérmelo. Wanda si era una chica que lograba sorprenderte. Mira que traer un set de cuchillos en la mochila no era algo que vieras todos los días. Sin poder evitarlo mis ojos recorrieron cada cuchillo con admiración, identificándolos, pensando en qué podían ser usados y deduciendo cual usaría en un momento de peligro; estaba acostumbrado a pensar así, se me había preparado desde pequeño para eso. Su voz escandalizada hizo que mis ojos volvieran a su rostro y sin poder evitarlo solté una carcajada; algo en lo que diferenciábamos era nuestras armas favoritas o nuestras habilidades. Ella parecía adorar el arco y yo lo odiaba, por lo tanto ella era más hábil con el arco - ¿Por qué habrías de perderte un buen combate de cuerpo a cuerpo? – pregunté sarcástico y alzando la ceja – Pero bueno da igual – dije, cortando el tema ya que no quería hablar de ello - ¿Las damas primero? – pregunté con una sonrisa, mirando los cuchillos para darle a entender que quería empezar a lanzarlos de una vez y sin esperar respuesta me levanté de la silla y le ofrecí una mano para que la tomara al levantarse.




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Re: Who run the world? // Runyon A. Flamsteed

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